No he tenido tiempo para sentarme a escribir, pues estas semanas han sido muy desafiantes en todos los sentidos, pero como siempre ocurre, llega un momento en que todo encuentra un orden sin proponérmelo y el paisaje anterior se transforma en otro distinto, más hermoso, más armonioso, más sorprendente…así funciona la Vida…así es la Energía.
Einstein sostenía que la energía simplemente existe y no se puede crear o destruir, solo se transforma…y en el caso de los seres humanos se transforma mediante el pensamiento y la voluntad consciente e inconsciente de quien la maneja. Por lo tanto, se entiende que somos responsables de lo que sucede dentro y fuera de nosotros, ya que todos los patrones de pensamiento nos afectan y afectan a la energía del universo.
De esta manera, entendemos que el universo físico que percibimos está condicionado por nuestro sistema de creencias, por nuestras percepciones. Así entonces, de acuerdo a lo vivido en el pasado interpretamos el presente y, con ello, limitamos nuestra libertad de elección y por cierto que nuestras elecciones…porque simplemente no las podemos ver.
Nuestra forma normal de manejar sentimientos desagradables nos lleva a evitar, negar o resistir ciertas experiencias. La resistencia produce más conflicto que a su vez genera una decisión eventual de evitar o negar ese problema o relación. Lo que se suprime es atraído una y otra vez a nuestra experiencia para ser comprendido y resuelto. Al negar o evitar esos problemas nos sentimos atrapados en nuestro medio, impotentes de hacer algo al respecto.
Cuando llega la comprensión, la repetición de experiencias negativas ya no es necesaria, nos sentimos libres y descubrimos una nueva manera de actuar.
En la memoria de nuestras células está escrito el programa de nuestra existencia, cada parte contiene la información completa del todo holístico. Mediante el testeo muscular de precisión conseguimos decodificar esta información y obtenemos un contacto directo con todos los niveles de nuestra conciencia. Esto nos permite conocer las verdades que fueron suprimidas y negadas en un intento de ser lo mas perfectos posible según nuestro desactualizado sistema de creencias. La totalidad del ser nos indica el qué, el cuando y el como de la realización del trabajo. El terapeuta es un instrumento que responde a la información que brinda el cuerpo del consultante, por ello todo el tratamiento está en perfecta sincronicidad y armonía con los requerimientos de cada persona.
Cuando experimentamos una situación que nos produce estrés, se activa en nosotros una reacción defensiva inconciente. Fisiológicamente esto se traduce como una anulación de la parte frontal del cerebro encargada de las nuevas opciones creativas, y el sujeto queda condicionado a la programación del cerebro posterior, basada en protegerse del dolor, del miedo y del miedo al dolor. Esta respuesta es coherente frente a una situación de peligro real, el problema surge cuando se transforma en un modo permanente de acción, ya que quedamos condicionados a las respuestas instintivas, produciendo con el tiempo también un desequilibrio físico. Recordemos que estrés equivale a negación y esto activa la defensa para eludir el tema.
Es gracias a que nuestro cuerpo registra memoria celular que se logra descubrir y desactivar los mecanismos mentales en la edad de su causa y, es este intercambio, que es a nivel energético pero que se procesa en el consciente, lo que nos permite ver alternativas y elegir nuevas opciones, que finalmente se reflejan en una sensación de mayor libertad en la vida presente.
El testeo manual de precisión solía ser utilizado para corregir problemas físicos, se buscaba equilibrar el sistema muscular para resolver problemas estructurales… trabajaba en la tercera dimensión, la dimensión física. Luego de descubrir una correlación entre el estrés y el tono muscular y de establecer un código de comunicación que permite identificar sus causas en el nivel emocional y la polaridad, se comenzó a trabajar la cuarta dimensión… yo y mi sombra que debe ser integrada, yo y las circunstancias que me hicieron sufrir, yo y el otro. Un largo camino de reconocimiento de la historia y el sistema de creencias personal, de darse cuenta y despertar.
Hoy, con el avance del trabajo de muchos terapeutas holísticos que trabajan con la memoria celular, se descubre la posibilidad de trabajar en una quinta dimensión, cuya característica principal es la unidad.
Recordemos que desde la unidad ya no hay un “otro” visto como separado de mi. Desde este enfoque terapéutico, el otro es nuestro propio reflejo pues todo lo que vemos en él no es más que un aspecto nuestro no integrado. Ya no existe el afuera como causa de mis dificultades, sino que reconocemos la causa en nosotros mismos, es trabajar desde la quinta dimension…sólo comparable a un salto cuántico en el desarrollo personal, implica una gran aceleración en nuestro proceso de autoconciencia y sanación.
Sí, han sido semanas intensas como terapeuta, pero sobretodo como ser humano, como parte de un todo orgánico que se afecta con las transmutaciones de cada pieza y que por ende transforma a una gran velocidad el Todo o la Unidad en algo radicalmente distinto.
Con cariño,
Fabiola.