Sea lo que sea que se presente en tu vida, enfréntala y da la pelea, nunca te rindas… lucha.
Duele no saber cómo abrirnos caminos porque en el proceso descubres que todo lo aprendido es insuficiente, que aprender más es tener que lidiar con tus limitaciones y enfrentarlos es volver a escuchar el audio de tus programaciones mentales.
Duele saber que tampoco eres tan buen@ como creías y que a pesar de ver las cosas diferente al resto de las personas o al menos de la mayoría, aún así no ves tan bien como crees…una gran prueba de humildad y de fé.
¿Qué hacer?…llega un punto en el camino en que te enfrentas a esta pregunta…salir de tu comodidad e involucrarte en el desafío…estar dispuest@ a comenzar el verdadero entrenamiento de enfrentarte a tu propia verdad, a las oscuridades de tu ser, no asustarte al verlas y aceptar las pruebas que te presenta…
¿Podré ser capaz de cambiar lo que haya que cambiar a como dé lugar?…¿aceptar como guía las señales y asumirlas con humildad, paciencia y fé, con el corazón abierto?…¿estaré entendiendo bien los mensajes, traducirlos y adaptarlos a la realidad?…
Este camino no es fácil, no es rápido, no es aplaudido por todos, se requiere de mucha fuerza interior, de resiliencia y de soledad, aunque debo admitir que hay quienes lo logran fácilmente dependiendo de cuán conectados se encuentren, a otros les cuesta más, lo importante es que en el proceso de transición busques la calma en el silencio para que las cosas se vayan ejecutando como tiene que ser.
Es fácil desconcentrarse de la tarea fundamental en la vida, pero tarde o temprano nuestro potencial late fuerte y despierta llamándonos a que lo desarrollemos…todo hasta ese momento sólo ha sido preparación y experimentación para lo que realmente comienza a suceder…y son estos sucesos inesperados de tremendo impacto que nunca logras entender del todo en el momento, los que resultan ser más importantes de lo que imaginabas, que llenan tu corazón de alegría porque son la ocurrencia de una nueva sincronía que demuestra que estás siguiendo el camino correcto.
Sólo necesitas estar atent@en el presente, cuanto antes aceptes esto, mejor.
He tenido la fortuna de develar mi propósito de vida hace un par de años atrás y he aceptado lo que venga, aunque sé que algunas cosas no me gustarán, pero me he rendido a vivir y hacer lo que sea necesario aunque me signifique equivocaciones con tal de aprender cada vez más, porque sé que todo me ayudará a llegar a mi destino.
Porque la Paz es el comienzo de todo camino hacia el Amor, hasta el final del camino asumo el poder, la gracia y acepto mi destino.
Con cariño,
Fabiola.